Orden o Rebelión 13

Los primeros días de quedarme encerrada en las catacumbas, la zona que he llamado así, haciéndome pasarme por muerta no los lleve mal. Aguanté bien, porque los libros de estrategia que me traje conmigo los estudié en profundidad.

El problema empezó a la semana de estar encerrada, cuando se me acabaron los libros. Comencé a aburrirme. La Maga Real me trajo libros de magia; creo que todavía puedo mejorar algo el control de ese don que tengo, pero no es lo mismo. La estrategia me encanta, me apasiona. La magia no.

Además, una vez pasado la primera semana de mi muerte, todos tenían el doble de trabajo. El general Rotertus se encargaba una nueva capitana, el capitán Prepontines, al faltar yo, tiene que hacer más guardias, el príncipe, enfrascado con el trabajo de simular que buscan a mi asesino… la única que estaba más libre era la Maga Real. Siempre la sentía acercarse por mucho que se esforzará en ocultarlo.

Cuando ya casi he cumplido la tercera semana de encierro (solo queda un día) se me ocurre interrogar a la Maga Real:

-¿Cómo está la situación por ahí fuera?

-En el resto bastante normal, el problema lo está teniendo el Príncipe. La Corte de Nobles está pidiendo cabezas por tu muerte y porque su consejero se largará. Está navegando entre varias aguas.

-¿Y sabemos algo de los rebeldes o del consejero?

-Todavía no.

Más relatos, a parte de Orden o Rebelión 13:

https://www.tierradeficcion.com/category/orden-o-rebelion/

Facebook:

https://www.facebook.com/TierradeFiccion/

Twitter:

https://twitter.com/tierradeficcion

Por Francisco José Díez Devesa

Doble grado de Derecho y Economía en la universidad Carlos III. Grado elemental en clarinete.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *