Silver 5

Los días siguientes al encuentro de mi tía con su amigo los pasamos al final de la columna. Parece ser que ambos les da bastante igual el polvo que levanta la columna y estamos obligados a comer porque conversan tranquilamente. Se ponen al corriente de los descubrimientos de ambos. Mi tía saca alguno de sus nuevos inventos que todavía no había enseñado al resto de la familia mientras el mago demuestra algún juguete mágico con ojos brillantes.

– Si sóis tan buen mago, ¿no podría conjugar algún hechizo para evitar que comiéramos tanto polvo? – le espetó al final ya cansado.

– Necesito todas las fuerzas posibles cuando entremos en las Rockers si queremos salir con vida de allí.

– No entiendo. Por lo que sé sois de las personas más extraordinarias que existe en todo este continente conocido, pero tenéis miedo a lo que hay dentro de las Rockers.

– Porque la última vez se sacrificó una gran amiga para que nosotros pudiéramos vivir y, aun así, casi no salimos de allí. Tranquilo, si hace falta nos tendrás en pleno rendimiento.

Tras las palabras de mi tía surge tras el último recodo del camino la Gran Puerta de las Rockers. Forjada por herrería, magia y artesanía de tres razas diferentes es impresionante. Una única puerta de una altura de más de ocho humanos de altura y otros seis de ancho. Las figuras demuestran las consecuencias en las tres anteriores expediciones al interior de las Rockers como aviso de lo que nos espera dentro, un aviso para no entrar. Mis dos acompañantes miran y suspiran con resignación. Este es el primer tramo de nuestra expedición.

Twitter:

https://twitter.com/tierradeficcion

Página de Facebook:

https://www.facebook.com/TierradeFiccion

Otros relatos de la serie:

category/silver/

Por Francisco José Díez Devesa

Doble grado de Derecho y Economía en la universidad Carlos III. Grado elemental en clarinete.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *