Provincia del Sur 11
Anteriormente en Provincia del Sur: Mientras el teniente Erectil ayuda a los líderes de la tribu a tomar Caurolingio, el príncipe corre para ayudar a la ciudad a liberarse del asedio.
-Señor, todas las tropas están dispuestas para partir.
-En marcha, liberemos Caurolingio del asedio del Desierto.
La orden la expresa el hermano del rey con una sonrisa en la cara. Por fin, tendría su gloria militar, un ejército preparado para ganar al propio Desierto con unos exploradores que son miembros renegados de las tribus y, su arma secreta, Aregio. El hombre que conoce el desierto, que conoce a todos los jefes de tribus y quiere traicionarlos por dinero. El plan perfecto.
Toda la maquinaria de guerra de la Provincia del Sur comienza su andadura desde la capital. Tendrán que cruzar el pequeño Desierto para llegar a la encrucijada de todo, la ciudad asediada de Caurolingio. El príncipe Dálmoner está ansioso de demostrar a su hermano lo buen jefe guerrero que es y poder llevar alguna conquista del norte. Y porqué no, soñar con un golpe de suerte y convertirse en rey.
Pasados dos días bajo un sol abrasador y dos noches sin refrescar, comienza el tercer día en el Desierto. Aregio se acerca a su señor sin demostrar ningún signo del calor.
-Majestad, me llevaré a los escuadrones de exploradores para comprobar que el oasis sigue sin vigilancia.
-Por supuesto Aregio. Para esas tareas no necesitas ninguna orden expresa mía para continuar.
-Gracias señor.
Aregio se retira con un saludo militar. En mitad de la caravana agita un pañuelo del desierto y todos los exploradores le comienzan a seguir. Empiezan a ir más rápido hasta desaparecer en el horizonte. El hermano pequeño del rey sigue sudando a chorros pero tienen agua suficiente para llegar al oasis.
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