Traición 7: La reunión

Traición 7: La reunión

Hace varias horas que ha anochecido en la ciudad. Las calles sólo están iluminadas por las farolas lo que origina  bastantes zonas oscuras. Es la hora en la cual los ciudadanos que trabajan por la mañana ya están durmiendo mientras que los que se dedican a los trabajos nocturnos empiezan a sacar sus navajas de los armarios.

Dos mercenarios se mueven rápidamente por las calles. Acaban de salir de uno de los bares. Llegan tarde; por eso se mueven rápido. Demasiado rápido para darse cuenta de que les están siguiendo. Utiliza las sombras de las calles para no ser visto.

Todo está determinado por una reunión urgente del ejército de mercenarios. Han llamado a todos los grandes líderes de los correspondientes batallones para el plan perfecto. ¿Y cuál es ese plan perfecto? Tomar el poder del reino y, además, descubrir quién está matando a sus patrullas. Ya han encontrado los cadáveres de ocho de ellas y otras dos llevan más de dos semanas desaparecidas.

Se acercan a un antiguo caserón en el centro de la ciudad que parece abandonado. Nada más llamar a la puerta y decir la contraseña aparece una de las patrullas mejor armas que suele rondar la ciudad. Sin lugar a dudas allí es dónde va a tener lugar la reunión.

Una segunda sombra se reúne con la sombra que seguía a los dos mercenarios.

– ¿Algo que destacar?

– Hace tiempo que pensaba que aquí tendría lugar la reunión, General. Así que he estudiado el lugar. Tienen patrullas en el tejado y en cada balcón. El mejor sitio sería escuchar desde dos ventanas diferentes, aunque hay que hacerlo rápido.

– ¿Y las patrullas de los balcones no nos verán?

– Solo vigilan los balcones desde dentro. Fuera no ven nada más. Tengo claro que han escogido es el tercer piso porque es dónde,  esta mañana, han colocado una gran mesa y han subido comida.

– Entonces, buena suerte. Sitúate por una de las ventanas del norte, yo iré por alguna del oeste. Hay que darse prisa que estos dos parecen que llegaban tarde.

Rápidamente escalan el edificio sin que ninguna patrulla los vea desde sus posiciones.

Mientras tanto, la reunión ya ha comenzado. No ven las caras pero si escuchan las voces.

– … comienza a ser necesario a llevar a cabo el plan. Tendremos que adelantar el tiempo. Lo primero de todo es el asesinato de la reina. Tenemos que tener al rey separado y sin apoyos.

– El problema es la capitana de la Guardia de la Reina no se separa de ella ni de día ni de noche. He estudiado todos los movimientos durante más de un mes. No hay ningún fallo, ninguna apertura en su estructura. El único sistema que se me ocurre es un asesinato directo, pero ni aun así garantizo que se logre el objetivo.

– ¿Y si conseguimos que el rey realice una cacería a la que le acompañe la reina? ¿Podría funcionar una emboscada en la misma?

– El problema es que no parecerá un accidente. Tardaremos mucho en matar a toda la escolta que pondrá la capitana.

– Lo disfrazaremos como un ataque de la secta del Gran Sol. Haremos pensar que unos de los pocos acólitos que quedan querían venganza después de su destrucción. Nos echaremos encima de ellos y los mataremos fácilmente.

– Así conseguiremos que el rey deje de confiar en su guardia también y tendremos más libertad.

– Creo…. Que podría funcionar. Yo me encargaré de preparar la emboscada, para eso he estado un mes estudiando a la capitana.

– Entonces, daré por finalizada la asamblea. Intentad de atrapar al asesino como lo hemos dicho -Termina el que parece que lidera la reunión.

Tras esas palabras ambos espías se desplazan rápidamente por la fachada hasta reunirse en el mismo punto que estaban antes de separase.

– La capitana de la Guardia de la Reina… ¿no es tu hermana?

– Sí, capitana, yo la avisaré.

– Yo seguiré atacando a las patrullas. Tendremos que ir a esa cacería…

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Doble grado de Derecho y Economía en la universidad Carlos III. Grado elemental en clarinete.

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