Relato de Navidad

25 de diciembre de 1914

Estimada madre,

Después de todas las cartas que le he mandado sobre esta guerra, increíblemente, madre, hemos tenido una situación de fraternidad con los alemanes. En la mañana de ayer, empezaron a cantar algo en alemán. Aunque no entendíamos la letra, la melodía claramente era la “Campanas de Belén”. Nosotros también empezamos a cantar en inglés. En ese momento, recordé cuando lo celebrábamos en casa, cuando oíamos a un vecino, nos uníamos a sus cantos.

Nuestro capitán llegó escuchando nuestro cántico. Se contagió del espíritu navideño. No tiene otra explicación ya que salió a campo abierto hacia la trinchera alemana. A la vez, el capitán alemán le imitaba desde el otro lado. Acordaron enterrar a los soldados caídos conjuntamente y celebrar un partido de fútbol por Navidad.

Hoy nos hemos vestido con nuestras mejores galas. Por fin, hemos podido a enterrar a todos nuestros compañeros que se quedaron entre ambas trincheras. Según acabe de escribir esta carta, iré a jugar el partido; soy el portero, como de pequeño.

Te seguiré escribiendo madre.

Espero que en casa esté todo bien.

Feliz Navidad a padre y a usted.