Relato 5 Combates Aéreos

Relato 5 Combates Aéreos

-¿Qué es lo que tienes, teniente?

Saca una pistola de medio metro de la funda de su cinturón y se la enseña:

-Esto es una pistola especial que dispara un pequeño misil que tiene en la recámara. Es un prototipo pero no necesita tiempo para disparar, capitán.

-¿Si no le da a la primera?

-Entonces estamos bastante fastidiados. No tengo más cartuchos.

-¡Estupendo! Se quedan un minuto callado y luego dice: creo que volverá a pasar en un minuto: salgo yo y le atraigo; tú sales después y, por favor, acierta.

-Sí, señor.

Cuarenta y cinco segundos después Federico sale tranquilamente del edificio haciendo creer que ya no tiene miedo. Cinco segundos después se da la vuelta cuando escucha el ruido de motores del caza y empieza a correr.

Al minuto exacto sale Marta con su pistola apuntando al cielo y dispara sin mirar. Da de lleno al caza en el ala derecha que se descontrola y se estrella  en los edificios de ese lado de la calle.

-¡¡Capitán ya puede parar!! –grita Marta.

El capitán se da la vuelta y vuelve al trote. En poco tiempo se reúne con la teniente.

-Señor, no me gusta que los cazas vuelen si ya no tiene la plataforma.

-A no ser…

-A no ser ¿qué señor?

-Que sea un rezagado de un ataque todavía más fuerte. Un ataque directo a nuestra base.

-¿Señor?

-Equipo rojo, responda.

-…

-Equipo rojo, responda.

-…

-Teniente a trote ligero hacia la base. Tenemos que contactar con ellos.

-Equipo rojo, responda por favor.

Relato 4 Combates Aéreos

Relato 4 Combates Aéreos

Después de perder la aeronave y destruir la plataforma aérea de los  alienígenas vuelven a su base aérea. Mientras regresan andando tranquilamente, capitán y teniente van hablando.

-Pues no nos han dejado ningún avión, teniente.

-Pensarán que lo estrellaremos también, capitán.

-Pero si solo hemos estrellado tres en tres misiones…. Bueno a lo mejor tienen razón en eso de no dejarnos un avión. ¿Teniente qué te parece si mientras llegamos nos dirigimos por nuestro nombre de pila?

-Tú eres el que más rango tienes, tú mandas.

-Capitán Federico aunque todos me llaman Fede.

-Teniente Marta, todos me llaman Marta.

Mientras hablan cruzan el cielo varias aeronaves.

-Fede, esos eran el equipo rojo ¿no?

-Eso parecía. Muy buenos pilotos. Conocí a la capitana del equipo rojo en la academia de oficiales y era de las mejores.

-Señor.

-Fede, tenemos una buena caminata, no te cortes.

-Fede, ¿por qué no tienes un equipo?

-Porque nunca fui un líder. Se me dan bien las ideas, las locuras pero no se me da bien dirigir a la gente. ¿Y por qué tú me elegiste a mí?

-Le vi pilotar y me encanto. Es uno de los mejores pilotos que he conocido nunca y además prometí a mis hijos que conseguiría que vinieras a comer a casa.

-Eso dalo por supuesto –de repente junta el entrecejo y agudiza el oído- Teniente Marta no oyes un ruido de algo.

-Suena a motor de caza… no es de los nuestros…. Se acerca.

-Rápido al edificio.

-¿Señor?

-No tendrás un lanzamisiles de mano ¿verdad?

-Pues no señor.

-Entonces estamos un poco fastidados.

-Señor, tengo algo mejor.

-Me gusta como piensas.

Relato 3.2 Combates Aéreos

Relatos 3.2 Combates Aéreos

Nada más entrar en el túnel el capitán saco el tren de aterrizaje y lo usó para posar la aeronave sobre las vías del metro circulando por él. El primer caza que lo siguió no tuvo tanta suerte; al no caber por el agujero se estrelló. Mientras la teniente seguía pendiente del radar.

-Señor, cinco de los cazas han dado la vuelta y vuelan en dirección a la plataforma.

-Avise a los equipos rojo y azul.

-Sí señor. Por cierto los cuatro cazas que quedan nos siguen desde el aire. Creo que nos tienen controlados por…… radar o infrarrojos.

-¿Está segura de eso teniente?

-No mucho señor pero mantienen nuestro rumbo.

-Vale he visto que dentro de un minuto hay una bifurcación. Avíseme si nos siguen.

El capitán fija los ojos en el túnel y piensa. Piensa en como girar la aeronave y cambiar de dirección. A falta de veinte segundos se le ocurre. Impulsa el morro hacia arriba, la aeronave se eleva unos centímetros de la vía, lo justo para que el capitán pueda situarla en las nuevas vías tomando un rumbo nuevo y diferente al actual. Recorrido treinta segundos la teniente vuelve a hablar.

-Señor, nos siguen los cuatro cazas. Nos tienen vigilados.

-Cuando salgamos nos harán papilla. Necesitamos que los equipos rojo y azul para que nos echen una mano.

-Aquí aeronave señuelo, necesitamos ayuda. Equipo rojo, equipo azul contesten.

-Aquí equipo azul, estamos a cuatro minutos y medio vuestro.

-¿La plataforma?

-La plataforma ha sido abatida.

-¿Y los cazas que van en pos vuestra?

-¿Queréis nuestra ayuda? Ya nos hemos ocupado de ellos. Parte del equipo rojo están persiguiendo a los que quedan. Nosotros venimos a ayudaros. Contra cuatro cazas podemos.

-¿Lo ha oído capitán?

-Lo he oído teniente pero tenemos un problema. Según el mapa en menos de tres minutos el túnel sale al descubierto y seremos patios de feria.

-Cierto señor.

-Solo nos queda hacer una cosa. Probar el sistema de piloto automático.

-¿Señor? No podemos parar la aeronave para bajarnos, se darían cuenta.

-¿Quién ha dicho que tengamos que parar para bajarnos? Pulse el botón de eyección. El cristal amortiguará el impacto contra el techo.

-Déjeme hacer unos cálculos señor.

-Te quedan un minuto y medio.

-Mierda señor no sé si saldrá bien.

-A la de tres, teniente – el capitán respira profundamente y grita- ¡¡Tres!!

Los dos ocupantes de la aeronave pulsan el botón de eyección a la vez. Sus asientos salen disparados contra el techo del túnel. El cristal que los cubre se resquebraja pero no se rompe. Los dos asientos caen al suelo.

-Aquí equipo azul a aeronave señuelo contesten por favor.

-Equipo azul a aeronave señuelo contesten

-¿¿¡¡Hay alguien vivo!!??

-Estamos los dos vivos tranquila capitana simplemente hemos dado una distracción a los cazas –dice con voz tranquila la teniente mientras se levantan de los asientos en mitad del túnel.

-Como me volváis a hacer esto….

-Solo una pregunta- añade el capitán:- No tendréis una aeronave de sobra que dejarnos ¿verdad?

Relato 3 Combates Aéreos

Relatos 3 Combates Aéreos

-Están chulos estos avances en los aviones ¿no opina igual teniente?

-Pues sí capitán, lo que me resulta extraño es que nos den unos de estos “juguetes” cuando hace menos de dos semanas que estrellamos nuestro antiguo avión.

-Ni idea teniente pero vamos a probarlo en esta nueva misión.

-Estoy de acuerdo capitán.

No han acabado la conversación cuando dos grupos de cinco aviones se acercan por detrás de la aeronave negra y se colocan a la izquierda los de color azul y a la derecha los de color rojo.

-Capitana del equipo azul preparada.

-Capitana del equipo rojo preparada.

-Plan original, nosotros entretendremos a los cazas y ustedes se van a por la plataforma. Destrúyanla y luego ya llegaremos a nosotros para celebrar juntos con unas jarras de cervezas.

-Sí, equipo azul preparado.

-Equipo rojo.

-Buen viaje señoras.

Los diez aviones se alejan permitiendo que la aeronave negra se quede sola y se dirija a su destino a gran velocidad. Veinte minutos después se observa a la plataforma tanto en el radar como visualmente y como salen cinco cazas hacia la aeronave.

-Equipo azul y equipo rojo los cazas ya vienen a por mí. Denme diez minutos y la plataforma es toda suya.

La aeronave da media vuelta ofreciendo la parte trasera a los cazas. La teniente dice:

-Capitán, los cazas se encuentran a quinientos metros. Tenemos preparados todos los misiles listos para darles batalla.

-Aquí capitana del equipo Azul. ¡Buena suerte! y le invito a una cerveza por cada caza que destruyan-

-Capitana nos van a deber cinco.

-Delo por hecho capitán.

-Señor, cazas enemigas a mil trescientos cincuenta metros de nosotros. Tienen misiles cuyo alcance es de cien metros. Llegarán a distancia de tiro en dos minutos

-Teniente, ¿a qué distancia se encuentran los túneles de metro?

-A tres minutos y medio dirección suroeste.

-Muy bien.

La aeronave negra gira para dirigirse a esa dirección; ese movimiento es copiado por los cinco pequeños cazas azules que las persiguen.

-¿Siguen abiertos los túneles del metro?- pregunta el capitán.

-Sí –dice la teniente: -y la aeronave entra por ese espacio si achatamos las alas. El túnel más cercano está a dos minutos.

-Me lees el pensamiento. Vamos a por ello.

Cinco naves enemigas aproximándose en el radar, se encuentran a un minuto de distancia de disparo!- grita el ordenador de a bordo.

Se dirigen hacia el túnel fijando el rumbo. Mientras tanto la teniente se descarga un mapa de los túneles de las vías ferroviarias y le va diciendo el itinerario al capitán.

-Teniente.

-Sí señor.

-Si no salimos de esta quiero que sepa que ha sido un honor volar con usted.

-El honor ha sido mío señor. Sí algún día mis hijos vuelan libres en este planeta es gracias a usted.

-Teniente, mi objetivo es enseñar a volar a sus hijos.

-Será un honor.

Diez naves enemigas aproximándose en el radar, se encuentran a medio minuto de distancia de disparo!

-¡¡¡Teniente!!!

-Señor acaban de aparecer cinco naves.

-Eso ya lo he oído.

-Parece ser que estaban en una formación muy cerrada y el radar no las ha detectado hasta ahora.

-¡¡Mierda!!-grita mientras da un puñetazo a la mesa: -El plan sigue siendo el mismo. Túneles del metro y distraerles lo máximo posible. Avisa a los otros dos grupos de mando.

-Sí señor, llegamos en veinte segundos. Aquí avión cebo, tenemos diez aviones en cola, les entretendremos todo lo posible. Dense prisa Equipo Azul y Equipo Rojo.

El capitán respira profundamente y baja el avión a altura del suelo mientras que el ordenador de a bordo grita:

-¡¡¡Altura demasiada baja!!! Menos de cinco metros del suelo.

-¡¡Diez aviones enemigos en  distancia de disparo!!

-Vamos a allá teniente.

-Estoy preparada capitán.

Las alas del avión se pliegan de forma que la aeronave queda como un tubo y se adentra en el conducto que forma la entrada al metro. La teniente pregunto cuando entraron:

-¿Saldremos de aquí?

-Eso es una buena pregunta.

Relato 2 Combates aéreos

RELATO 2 Combates aéreos

La segunda vez que nos encontramos con la plataforma estaba defendida por cuatro pequeños cazas negros no tripulados. Solo hay una aeronave en el cielo y los cuatro cazas se lanzan a por ella. Son la mitad de tamaño que la aeronave por lo que se acercan rápidamente. El ordenador de a bordo grita: “Cazas enemigos a menos de un kilómetro”.

-Capitán, ¿está seguro de que entramos por allí? Y lo más importante ¿cree que nos puede sacar después?

-Pues…la verdad es que no tenemos otra alternativa.

La aeronave se acerca a gran velocidad a una de las antiguas ciudades que se construyeron antes de la invasión. Aunque la palabra invasión se queda corta, fue más bien un intento de exterminio de toda la población del planeta llamado Tierra.

Esas ciudades no fueron construidas para que una aeronave militar volará entre sus calles seguida por los cuatro cazas. El capitán tiene la esperanza de poder evitarlos allí.

-Teniente ¿puede sacarme un maldito mapa de esta ciudad antes de que nos estrellemos con un edificio?

La teniente que lleva un rato tecleando en el ordenador de a bordo le dice:

-Voy lo más rápido que puedo señor pero no lo encuentro.

-¿Me quiere decir que guie al avión por instinto?

-Hasta que lo encuentre no tenemos otra alternativa y evite las calles grandes para que no tengan oportunidad de darnos.

-Vamos allá.

Justo diez segundos antes de entrar en la ciudad el ordenador grita: “Cazas enemigos a menos de medio kilómetro”.

Entran por una calle pequeña donde las alas de la aeronave casi rozan los edificios. El capitán empieza a sudar profusamente mientras intenta que el avión no toque de los cables que están tendidos entre los edificios.

En menos de diez segundos la calle se acaba y el capitán vuelve a preguntar:

-¿Algo?

-A punto señor.

-¿Qué es a punto? ¿Lo tienes o no lo tienes narices?

-Todavía no señor, deme treinta segundos y lo tengo.

-Treinta segundos, treinta segundos…. Pues a la derecha.

Da una vuelta de 45º grados al avión para poder realizar la maniobra más fácilmente. Gira rápidamente mientras que le siguen dos misiles lanzados por los cazas que se estrellan en el edificio donde termina la calle. Al primer caza no le da tiempo a girar y choca también.

La calle se va estrechando, reduciendo el espacio hasta que un edificio la cierra. El capitán abre los ojos y dice:

-Tenemos un gran problema.

-¡¡¡Lo encontré!!!

-Tranquila ya no hace falta no lo vamos a usar.

-Haga un milagro que ya lo he conseguido, déjeme que le guie.

El capitán se pasa la lengua por los labios inferiores mientras piensa alguna idea.

-¿Puede llevar el mapa en algún sitio?

-En la Tablet.

-Bueno descargue el mapa en la tablet.

-Sí señor, ya está hecho.

Un minuto antes de que llegue hacia la pared, la aeronave pierde altura a gran velocidad seguida por los tres cazas. Inmediatamente después de rozar el suelo, el capitán da un golpe de timón obligando a la aeronave coja altura de nuevo. Uno de los cazas no consigue remontar el vuelo y colisiona contra el suelo. La aeronave roza la pared del edificio saltando trozos de yeso de la misma pared seguida por otro de los cazas. El siguiente no tiene tanta fortuna y se empotra contra él.

-Señor, no nos lo quitamos de encima.

-Lo sé. Preparase para la eyección.

-¿Cuándo?

-Medio minuto después de que entremos en barrena.

El capitán apaga los motores de la aeronave y la teniente comienza la cuenta atrás.

-Treinta segundos.

El ordenador de a bordo grita:

¡¡Atención!! ¡¡Barrena!! Altura estimada 100 metros y descendiendo. El caza enemigo está a menos de diez minutos.

-Veinticinco segundos.

¡¡Atención!! ¡¡Barrena!! Altura estimada 75 metros y descendiendo. El caza enemigo le ha fijado para sus misiles.

-Veinte segundos.

¡¡Atención!! ¡¡Barrena!! Altura estimada 50 metros y descendiendo. El caza enemigo está a diez segundos de tener preparado un misil.

-Señor, tenemos que salir antes.

-Espera y sigue con la cuenta atrás.

-Quince segundos.

¡¡Atención!! ¡¡Barrena!! Altura estimada 25 metros y descendiendo. El caza enemigo ha lanzado el misil.

-¡¡Ahora!! ¡¡Eyéctese!!

Cuando los pilotos se eyectan, la aeronave es alcanzada por el misil. El caza intenta maniobra pero no lo consigue y choca contra el suelo.

-¿Has cogido la tablet?

-Sí señor, podemos salir de aquí.